Soluciones a medida
Automatizamos el circuito
que te consume el día.
Cada empresa tiene procesos que funcionan a fuerza de personas repitiendo los mismos pasos. Los relevamos, los escribimos como reglas y los ponemos a funcionar sobre un sistema donde queda registrado todo.
Entra por donde tu cliente ya escribe
El pedido o la consulta llega por el canal que esa persona ya usa, escrito como se escribe ahí. No hay un formulario nuevo que aprender.
Se valida contra tus reglas
Los precios, la disponibilidad y los saldos salen de tus datos y de reglas escritas, nunca de una estimación del que atiende.
Lo que no encaja se detiene
Cuando ninguna regla cubre el caso, el trabajo para y pasa a una persona con todo armado, no como un aviso suelto que hay que investigar.
Cuándo conviene
dar este paso.
No hace falta tener un problema exótico. Estas son las señales de que un circuito ya está pidiendo automatizarse.
El proceso vive en la cabeza de alguien
Las reglas existen pero no están escritas, y se aplican distinto según quién esté ese día.
Los datos están repartidos
Los contactos en un teléfono, los pedidos en un chat, los pagos en un extracto. Cada consulta obliga a reconstruir la foto a mano.
Lo repetitivo desplaza a lo importante
Cargar, cruzar, contestar dónde está algo. Tareas que no requieren criterio y ocupan el día de gente que sí lo tiene.
El volumen creció más rápido que la administración
Ya no se banca a pulmón, pero todavía no justifica contratar 3 personas más. Es la ventana exacta.
Tu tipo de negocio
Tu negocio tiene sus palabras,
sus pasos y sus reglas.
Un tipo de negocio no es un rubro elegido en un formulario. Es un vocabulario propio, unos datos que hay que pedir siempre, un recorrido de venta con sus pasos, y reglas que el que atiende ya sabe de memoria. El sistema toma todo eso como configuración: la misma pantalla cambia de palabras, de campos y de etapas según cómo vende la empresa.
- Cómo se llaman las cosas
- Consulta · Cliente · Producto · Pedido · Presupuesto
- El recorrido de una venta
- ConsultaContactadoInteresadoPedido armadoVendido
- Lo que se pide siempre
- Del producto: SKU, stock disponible, talles, colores, marca, peso. De la consulta: si es mayorista y la zona de envío.
- Lo que el agente no hace
- No confirma un stock que el catálogo no informa, y no ofrece precio mayorista si la consulta no llega al mínimo de unidades.
- Cómo se llaman las cosas
- Consulta · Cliente · Producto · Pedido · Presupuesto
- El recorrido de una venta
- ConsultaContactadoMedidas recibidasPresupuestadoVendido
- Lo que se pide siempre
- De cada abertura: ancho, alto, cantidad de paños y tipo de colocación (a pared, a techo, al marco). Del producto: precio por unidad de medida, mínimo facturable, desperdicio de corte, si la instalación va incluida.
- Lo que el agente no hace
- No da un precio cerrado. Da un rango, aclara que es orientativo, y deja el presupuesto cargado con las medidas y las fotos para que lo confirme una persona.
- Cómo se llaman las cosas
- Consulta · Cliente · Servicio · Trabajo · Propuesta
- El recorrido de una venta
- ConsultaContactadoReunión agendadaPropuesta enviadaContratado
- Lo que se pide siempre
- De la consulta: tipo de asunto, si hay una fecha límite real y quién la refirió. Del servicio: valor hora, horas estimadas, duración mínima de la iguala, entregables.
- Lo que el agente no hace
- No opina sobre el fondo del asunto ni estima resultados. Recibe la consulta, la ordena, la agenda y la pasa al profesional.
- Cómo se llaman las cosas
- Prospecto · Cliente · Producto · Venta · Presupuesto
- El recorrido de una venta
- NuevoContactadoCalificadoPropuestaGanado
- Lo que se pide siempre
- Todavía nada propio. Los campos de tu operación salen del relevamiento, y de ahí en adelante el sistema los pide siempre.
- Lo que el agente no hace
- No inventa datos del negocio. Lo que no está cargado, lo pasa a una persona.
Ninguna de estas opciones es un rubro: son formas de vender. Un mismo negocio puede necesitar 2 al mismo tiempo, y 2 rubros muy distintos suelen compartir la misma. Por eso el sistema no tiene una versión por industria: tiene una configuración, y esa configuración se escribe con lo que se releva de tu operación.
Lo que se configura,
y lo que se construye.
Cambiar palabras, campos y etapas alcanza para que el sistema se sienta tuyo. No alcanza para que haga tu trabajo. Una solución tiene 3 capas, y la de arriba es la que se ve.
- 01
Los módulos
El código que ya existe y se activa para tu cuenta: los clientes con su historial completo por todos los canales, el catálogo con sus precios, las ventas con cobros parciales, las tareas, la memoria de lo que ya se hizo. Se prenden, no se escriben.
- 02
La configuración de tu tipo de negocio
El vocabulario, los datos que hay que pedir siempre, las etapas del recorrido, cómo se calcula un precio y qué puede hacer el que atiende y qué no. Es la capa que viste arriba, y es configuración: no hay una pantalla programada por rubro.
- 03
Los procesos
Los pasos concretos de tu operación, escritos una vez y ejecutados siempre igual, con los puntos donde una persona firma antes de seguir y lo que se verifica en cada paso.
Si tu circuito necesita algo que el sistema todavía no tiene, se construye. Y se construye como módulo del sistema, no como un parche para tu cuenta. Eso tiene 2 consecuencias que te convienen: se puede cotizar con alcance y precio cerrados, y la mejora que después se desarrolle con otra empresa te llega con el abono.
También te conviene saber lo otro: cuando algo de tu operación todavía no existe, te lo decimos así, con lo que hay que construir a la vista, antes de que firmes nada.
Contanos qué proceso te está consumiendo el día.
Nos contás cómo funciona hoy y te decimos qué se puede automatizar y en qué orden.